No existe un señuelo que funcione igual en todas las condiciones. La profundidad, la claridad del agua y la actividad de la especie son mejores puntos de partida que el color por sí solo.
Lee primero el agua
En zonas someras funcionan bien los señuelos que trabajan cerca de la superficie. Cuando el pez está profundo, usa jigs o modelos que alcancen la zona de ataque sin perder control.
Haz cambios con intención
Cambia una variable a la vez: velocidad, profundidad, tamaño o color. Así podrás reconocer qué ajuste provocó la respuesta y repetirlo durante la jornada.

